Gensaic impulsa la salud metabólica con entrega selectiva de medicamentos mediante inteligencia artificial

Nuevos tratamientos basados en moléculas biológicas como el ARN ofrecen a los científicos un control sin precedentes sobre el funcionamiento celular. Sin embargo, la entrega de estos medicamentos a los tejidos correctos sigue siendo uno de los mayores desafíos para convertir estas moléculas frágiles en poderosos tratamientos.

Gensaic, fundada por Lavi Erisson MBA ’19, Uyanga Tsedev SM ’15, PhD ’21, y Jonathan Hsu PhD ’22, está desarrollando un motor de descubrimiento impulsado por inteligencia artificial. Su objetivo es crear transportadores de proteínas que puedan llevar moléculas terapéuticas como el ARN a tejidos y células específicos. La empresa busca tratamientos avanzados para enfermedades metabólicas y ha establecido colaboraciones con Novo Nordisk para acelerar su impacto.

Innovación en la entrega de medicamentos

Los fundadores creen que su tecnología de entrega, combinada con terapias avanzadas que controlan de manera precisa la expresión genética, como la interferencia de ARN (RNAi) y el ARN pequeño activador (saRNA), permitirá nuevas formas de mejorar la salud y tratar enfermedades.

“El espacio terapéutico en general se expandirá con las posibilidades que nuestra metodología desbloquea”, afirma Erisson. “El ARN se ha convertido en un producto clínico seguro y fácil de sintetizar, que ofrece especificidad y reversibilidad inigualables. Combinándolo con nuestra capacidad de entrega, podemos transformar el paisaje terapéutico”.

Erisson, quien trabajó en el desarrollo de medicamentos en Teva Pharmaceuticals antes de unirse al Sloan Fellows MBA en 2018, señala que buscaba ampliar su pensamiento crítico. Al llegar a MIT, ya había llevado aproximadamente diez programas de medicamentos a desarrollo clínico.

Colaboraciones y desarrollo de tecnología

Durante su tiempo en MIT, Erisson se unió a Hsu y Tsedev, quienes eran estudiantes de doctorado. Juntos, comenzaron a discutir posibilidades de investigación y la creación de una empresa. Después de completar su MBA en 2019, Erisson se convirtió en director médico de Iterative Health, una spinout de MIT que utiliza IA para mejorar la detección de cáncer colorrectal.

Los futuros fundadores continuaron sus reuniones semanales para explorar investigaciones prometedoras, incluida la que Tsedev realizó sobre el uso de bacteriófagos para entregar tratamientos en lugares difíciles de alcanzar como el cerebro.

Al acercarse a la finalización de sus doctorados, decidieron comercializar su tecnología y fundaron Gensaic a finales de 2021. Su enfoque se basa en la evolución dirigida para encontrar el mejor andamiaje proteico que alcance tejidos objetivos en el cuerpo.

Desarrollo de soluciones terapéuticas

Gensaic ha evaluado más de 500 mil millones de proteínas a través de un proceso de phage display y evolución dirigida. Su plataforma, denominada FORGE (Optimización Funcional por Evolución Genética Recursiva), permite a los vehículos de entrega llevar múltiples moléculas de ARN a las células simultáneamente.

“FORGE se basa en la idea de medicamentos multifuncionales”, indica Erisson. “Nos dirigimos hacia un futuro donde podemos extraer múltiples mecanismos terapéuticos de una sola molécula”.

Los fundadores creen que su enfoque permitirá nuevas formas de mejorar la salud al entregar terapias avanzadas directamente a nuevos lugares en el cuerpo, lo que podría aumentar la efectividad de los tratamientos existentes y reducir efectos secundarios.

Oportunidades en la medicina

Gensaic se destaca por su capacidad de llegar a tejidos específicos como el tejido adiposo y muscular. Esto podría ayudar a las personas a perder peso y prevenir enfermedades como la enfermedad del hígado graso o la osteoporosis.

La colaboración con Novo Nordisk, anunciada el año pasado, se centra en enfermedades cardiometabólicas y podría incluir hasta 354 millones de dólares en pagos por hitos por cada objetivo de enfermedad.

“Sabemos que podemos entregar múltiples tipos de cargas, y Novo Nordisk no se limita al siRNA, por lo que podemos abordar enfermedades de maneras que no son accesibles para otras empresas”, concluye Erisson. “Los pacientes merecen medicamentos más seguros y mejores resultados”.

Ilustración de un hombre mayor con auriculares y chaqueta