Estudio destaca desigualdad en la disponibilidad de sombra urbana según niveles de riqueza

Un nuevo estudio internacional revela las desigualdades en los niveles de sombra urbana, que agravan el efecto de «isla de calor» en las grandes ciudades. La investigación, liderada por investigadores del MIT, destaca que la cantidad de cobertura arbórea varía considerablemente dentro de las ciudades y está generalmente relacionada con los niveles de riqueza.

Según el estudio, que analizó una muestra de ciudades en cuatro continentes, hay una conexión clara entre la riqueza y la abundancia de árboles en los vecindarios. Los residentes más acomodados disfrutan de mayor sombra en las aceras cercanas a sus hogares.

“La sombra es la forma más sencilla de contrarrestar el clima cálido”, afirma Fabio Duarte, académico de estudios urbanos del MIT y coautor del estudio. “Al observar qué áreas están sombreadas, podemos identificar dónde viven los ricos y los pobres”.

Desigualdad en la sombra urbana

Esta desigualdad en la cobertura arbórea es evidente en diversas ciudades, independientemente de la cantidad total de árboles. Por ejemplo, al comparar la ciudad más sombreada, Estocolmo, con la menos sombreada, Belém en Brasil, se observa una marcada desigualdad. “Aún cuando las áreas más sombreadas de Belém son menos sombreadas que las menos sombreadas de Estocolmo, la desigualdad en Estocolmo es mayor”, explica Duarte.

El estudio, titulado “Patrones globales de desigualdad en la sombra peatonal”, se publicó recientemente en Nature Communications. Los autores incluyen a investigadores de distintas instituciones, como la Universidad Politécnica de Hong Kong y el Instituto de Soluciones Metropolitanas Avanzadas de Ámsterdam.

Investigación y metodología

Para llevar a cabo la investigación, se utilizó datos satelitales y programas de mapeo urbano, además de datos económicos detallados. Se analizaron nueve ciudades: Ámsterdam, Barcelona, Belém, Boston, Hong Kong, Milan, Río de Janeiro, Estocolmo y Sídney.

Los investigadores midieron la sombra disponible en las aceras durante el solsticio de verano y el día más caluroso registrado anualmente entre 1991 y 2020. Se creó una escala de 0 a 1 para evaluar la sombra en las aceras, tanto a nivel general como en los vecindarios.

“Nos centramos en las aceras porque son un importante canal de actividad urbana, incluso en días calurosos”, señala Xinyue Gu. “Incrementar la cobertura arbórea en las aceras es una forma crucial de reducir el calor en las ciudades”.

Recomendaciones para mitigar la desigualdad

Si la desigualdad en la sombra persiste, los investigadores sugieren una solución: plantar más árboles en áreas con acceso a transporte público, donde se genera un alto tráfico peatonal.

“En cada ciudad, desde Sídney hasta Río y Ámsterdam, hay personas que, independientemente del clima, necesitan caminar”, afirma Duarte. “Por lo tanto, vincular un plan de plantación de árboles con una red de transporte público es esencial”.

Este estudio resalta la necesidad de considerar los árboles no solo como elementos estéticos, sino también en términos funcionales para mitigar el calor. “Los planificadores deben pensar en la ubicación de los árboles en función de su efecto en la reducción del calor”, concluye Beuster.

Ilustración de un hombre mayor con auriculares y chaqueta