La computación cuántica no reemplazará a las supercomputadoras en 2026 ni alcanzará una escala industrial en ese año. Sin embargo, el interés de los inversores por las empresas que buscan la ventaja cuántica no ha disminuido, sino que ha aumentado.
Quantonation Ventures, una firma de capital de riesgo que invierte en startups cuánticas y basadas en física, ha cerrado su segundo fondo sobresuscrito por 220 millones de euros, aproximadamente 260 millones de dólares. Esto representa más del doble del tamaño de su primer fondo y sugiere que el llamado invierno cuántico aún no ha llegado.
Interés en la tecnología cuántica
A pesar de los temores de que el exceso de hype en torno a la computación cuántica podría llevar a colapsar la financiación, la situación ha sido la opuesta. Por ejemplo, la predicción de que la computación cuántica eventualmente romperá la encriptación moderna no tiene un cronograma claro, pero gobiernos y grandes empresas tecnológicas están en la carrera.
Desde el lanzamiento de Quantonation en 2018, el sector de la tecnología cuántica ha evolucionado, mostrando avances tecnológicos y demanda temprana de laboratorios académicos e industriales. Esto ha generado un cambio en los tipos de oportunidades de inversión disponibles, como mencionó Will Zeng, socio de Quantonation, en una entrevista con TechCrunch.
Oportunidades de inversión
Un ejemplo son las oportunidades descritas por Zeng como “herramientas y suministros”, donde empresas desarrollan tecnologías que apoyan a la industria cuántica. Citó el caso de la startup holandesa Qblox, que vendía hardware y software de control cuántico a empresas del portafolio de Quantonation antes de que la firma de capital de riesgo co-liderara su Serie A.
Este ecosistema en crecimiento explica por qué los inversores están aumentando su apoyo a Quantonation y por qué han surgido otros fondos cuánticos dedicados como QDNL y 55 North.
El futuro de la computación cuántica
La tesis de la firma es invertir temprano para capturar más valor. Algunas empresas cuánticas ya se han hecho públicas y sus acciones han aumentado en los últimos meses. Según Bloomberg, este “frenesí cuántico” es parcialmente impulsado por Nvidia, cuyo CEO Jensen Huang declaró en junio de 2025 que “la computación cuántica está alcanzando un punto de inflexión”.
Aunque los chips cuánticos aún no han superado a las computadoras clásicas fuera de benchmarks específicos, hay un consenso creciente de que las aplicaciones en la vida real están a solo unos años. Esto se debe, en parte, a los avances en corrección de errores, que permiten solucionar los errores que los sistemas cuánticos suelen presentar.
Inversiones y expansión global
El chip Willow de Google fue un hito en la corrección de errores en 2024, aunque aún no hay un ganador claro en la arquitectura de chips cuánticos, y jugadores más pequeños siguen en la competición en esta carrera. Zeng observó que un número sorprendente de empresas ha participado en la Iniciativa de Benchmarking Cuántico de DARPA. También cree que, más allá del entusiasmo en el mercado público, “hay tecnologías más emocionantes que actualmente son privadas”.
Para Quantonation, estas oportunidades privadas abarcan un espectro más amplio que solo los chips cuánticos. El segundo fondo ya ha invertido en 12 startups, con un portafolio objetivo de alrededor de 25, que incluye no solo software y tecnologías industriales necesarias para lograr la ventaja cuántica, sino también tecnologías basadas en física adyacentes, como fotónica y láseres.
Inversores y alcance geográfico
Esta tesis ampliada cuenta con el respaldo de inversores antiguos y nuevos. Según la firma, grandes inversores de su primera ronda, como Vertex Holdings de Singapur y el Fondo Nacional de Amortización 2 de Bpifrance, han regresado para el segundo fondo, junto a nuevos socios limitados como el Fondo Europeo de Inversiones, Grupo ACS, Novo Holdings, Planet First Partners y Toshiba.
El alcance geográfico de Quantonation también es internacional. Con oficinas en París y Nueva York, la firma ha apoyado a empresas cuánticas francesas como Pasqal y Quandela, además de realizar inversiones en Asia y América del Norte, y continuará haciéndolo.
“En muchas de las áreas en las que invertimos, aún no hay un ganador regional claro, […] y gran parte de la investigación proviene de universidades en muchos lugares”, concluyó Zeng.


