Nvidia organizó su conferencia GTC, donde presentó avances como proyecciones de ventas de un billón de dólares y tecnología gráfica para mejorar los videojuegos. También se habló de la necesidad de tener una estrategia OpenClaw y se presentó un robot inspirado en Olaf, el muñeco de nieve de Disney.
En el último episodio del podcast Equity de TechCrunch, Kirsten Korosec, Sean O’Kane y yo discutimos el discurso de apertura del CEO Jensen Huang y sus implicaciones para Nvidia. Parte de la charla giró en torno a Olaf, cuyo micrófono tuvo que apagarse cuando comenzó a hablar demasiado.
Desafíos y oportunidades de OpenClaw
A pesar de que la demostración de Olaf fue un momento destacado, Sean expresó que siempre se enfatizan los “desafíos de ingeniería” sin abordar las “áreas problemáticas” sociales. En este sentido, planteó una inquietud: “¿Qué pasa si un niño derriba a Olaf? Eso podría arruinar la experiencia de otros niños y afectar la marca”.
Anthony: Huang afirmó que todas las empresas deben contar con una estrategia OpenClaw. Esto puede ser una afirmación grandilocuente en un momento de transición para OpenClaw. El fundador ha pasado a OpenAI, lo que ofrece la posibilidad de que este proyecto de código abierto evolucione.
El futuro de la robótica en Disney
Kirsten: Para Nvidia, lanzar NemoClaw, un proyecto de código abierto, tiene un riesgo mínimo, pero no actuar representa una gran pérdida potencial. En otras palabras, es crucial que Nvidia tenga una estrategia para empresas, ya que podría abrir nuevas oportunidades.
Sean: La verdadera pregunta es por qué no hemos discutido el posible futuro de Nvidia como la primera empresa de $100 billones gracias a un robot Olaf. Este tipo de demostraciones son emocionantes, pero también deben considerar los riesgos sociales que conllevan.
La presentación de robots como Olaf se presenta como el futuro de los parques Disney, donde los visitantes podrían interactuar con personajes de sus películas. Sin embargo, surgen cuestiones sobre cómo gestionar los problemas sociales relacionados con estas innovaciones. Un video de Defunctland aborda la historia de Disney en este contexto.
Kirsten: Además, la creación de un robot como Olaf podría generar empleo, ya que necesitaría supervisión humana en Disneyland.


