OpenAI lanza Prism para científicos.
La compañía ha presentado un espacio de trabajo gratuito llamado Prism, destinado a investigadores científicos, y ha revelado que las discusiones científicas en ChatGPT aumentaron un 47% el año pasado.
Además, el modelo GPT-5.2 ha superado el rendimiento humano en biología, física y química, alcanzando un 92% en el benchmark GPQA. Prism actúa como un procesador de texto nativo de IA que evalúa afirmaciones, busca literatura y convierte bocetos en diagramas estructurados.
Riesgos y advertencias de OpenAI
Sin embargo, este cambio conlleva riesgos. El CEO Sam Altman admitió haber roto su propia regla de seguridad al dar acceso total a Codex en solo dos horas, advirtiendo que la conveniencia puede llevar a implementaciones peligrosas.
El líder científico de OpenAI, Kevin Weil, comentó que “2026 será para la ciencia lo que 2025 fue para la ingeniería de software”, describiendo a GPT-5.2 como un colaborador de alta capacidad para razonamiento interdisciplinario.
OpenAI también está incorporando autocrítica y “humildad epistemológica” para reducir la sobreconfianza y las alucinaciones en el trabajo científico.
Detalles técnicos y precios de publicidad
En cuanto a la arquitectura técnica, OpenAI reveló detalles sobre el “agente loop” de Codex, que opera sin estado y reenvía el contexto completo en cada inferencia. Esto genera un crecimiento cuadrático de los prompts, gestionado a través de almacenamiento en caché y compresión automática.
OpenAI está finalizando los precios de publicidad de ChatGPT en aproximadamente $60 por cada 1,000 impresiones, lo que está muy por encima de las tarifas publicitarias digitales típicas.
Altman consideró la falta de marcos de seguridad para los agentes de IA como una “oportunidad abierta para las startups”, sugiriendo que incluso OpenAI carece de respuestas definitivas.
Colaboraciones y herramientas en IA
Claude Cowork se está transformando en un centro de trabajo de IA. Nueve aplicaciones empresariales, como Asana y Slack, ahora funcionan dentro de Claude, permitiendo a los usuarios gestionar proyectos sin salir de la interfaz.
Por otro lado, Moonshot AI ha lanzado Kimi K2.5, un modelo de inteligencia visual de código abierto que integra un backbone de lenguaje de 1T de parámetros, permitiendo un procesamiento nativo de entradas multimodales.
Con K2.5, se introdujo un sistema de múltiples agentes que pueden manejar tareas complejas en paralelo, logrando un aumento de velocidad de hasta 4.5 veces en flujos de trabajo de investigación y codificación.
Conclusión y próximos pasos
En conclusión, OpenAI y otros actores clave están avanzando hacia la integración de la IA en el ámbito científico y empresarial, enfrentando a la vez desafíos de seguridad y ética. La evolución de estas herramientas promete transformar la manera en que se realizan investigaciones y se gestionan proyectos.
Por último, la interacción continua entre la tecnología y la ética será fundamental para guiar el futuro de la inteligencia artificial.


