Sam Altman ha elogiado a Peter Steinberger, el creador de OpenClaw, en un mensaje publicado en X. Altman lo describe como un genio con ideas innovadoras sobre el futuro de los agentes inteligentes.
La noticia marca una de las sorpresas del año en el ámbito de la inteligencia artificial: la incorporación de Steinberger a OpenAI. OpenClaw, que en un mes ha pasado de ser un proyecto personal a un fenómeno del sector, seguirá existiendo como proyecto de código abierto bajo una fundación independiente que OpenAI financiará.
Un proyecto innovador
OpenClaw nació como un experimento de fin de semana. Steinberger, un desarrollador austriaco, comenzó a construirlo en noviembre de 2025. Su objetivo era crear una herramienta que actuara de forma autónoma en nombre del usuario, gestionando correos, ejecutando código e interactuando con servicios web y plataformas de mensajería como Telegram o Slack.
El proyecto ha cambiado de nombre en tres ocasiones. Originalmente se llamó Clawdbot, en referencia al modelo Claude de Anthropic. Después de recibir quejas, fue renombrado como Moltbot y finalmente OpenClaw, tras consultar con Altman.
Desde su lanzamiento, OpenClaw ha superado las 150.000 recomendaciones en GitHub, siendo utilizado por miles de desarrolladores para automatizar tareas, desde la organización del correo hasta el desarrollo de código desde el teléfono.
Desafíos de seguridad
La llegada de Steinberger a OpenAI no es solo una cuestión de talento, sino también de credibilidad. La industria se está moviendo hacia sistemas «agénticos» que no solo generan texto, sino que también ejecutan acciones de forma autónoma.
Sin embargo, OpenClaw enfrenta problemas de ciberseguridad. Investigadores han señalado que hay más de 135.000 instancias expuestas, muchas con configuraciones por defecto que permiten el acceso sin autenticación. Más de 15.000 son vulnerables a la ejecución remota de código.
El futuro de OpenClaw
Steinberger, ahora en OpenAI, ha compartido su visión para el futuro de OpenClaw. Su objetivo es crear un agente tan intuitivo que cualquier persona, incluso su madre, pueda utilizarlo. Para ello, necesita acceso a los modelos más avanzados que OpenAI puede ofrecer.
No obstante, persiste la duda sobre si el acuerdo con OpenAI alterará el espíritu original de OpenClaw y si se podrán resolver los problemas de seguridad antes de que la herramienta llegue a los más de 800 millones de usuarios semanales de ChatGPT.


