Los investigadores del MIT han desarrollado un dispositivo óptico basado en un chip que controla dinámicamente la luz infrarroja. Este dispositivo actúa como una lente ajustable, lo que permite a las cámaras infrarrojas captar información valiosa sobre gases, químicos y calor.
Cada píxel del dispositivo puede manipular la luz de manera independiente, facilitando cambios de enfoque sin partes móviles. Este avance puede revolucionar el campo de la detección térmica y el monitoreo ambiental.
Avances en la detección infrarroja
El sistema ha sido detallado en un artículo publicado en Nature Communications. Los investigadores han demostrado cómo se puede fabricar el dispositivo utilizando procesos convencionales en fábricas de chips semiconductores, lo que sugiere su viabilidad industrial.
La nueva tecnología promete cámaras infrarrojas compactas y ajustables, mejorando la detección de compuestos en la atmósfera y la imagen térmica, con aplicaciones potenciales en el ámbito militar y ambiental.
Componentes y fabricación
El enfoque innovador de este dispositivo se basa en la creación de metasuperficies que permiten controlar la luz de manera precisa. Investigaciones anteriores en el MIT han llevado a la creación de lentes en miniatura que ajustan su enfoque mediante cambios de fase al aplicar calor.
Este nuevo estudio busca avanzar en la capacidad de controlar la luz en cada píxel de forma independiente, lo que supera los métodos anteriores que requerían cableado extenso y complicaciones en el diseño.
Los investigadores han utilizado un diseño de arquitectura cruzada que permite escalar el sistema a millones de píxeles, garantizando un control eficaz y evitando corrientes no deseadas entre píxeles adyacentes.
Desarrollo y aplicaciones futuras
La integración del diseño del sistema en la fabricación de semiconductores puede facilitar su transición de prototipo a producto comercial. Esto es crucial para aumentar la cantidad de píxeles en el sistema y mejorar su robustez.
Los investigadores planean aumentar la capacidad de captura de información infrarroja, lo que podría transformar la forma en que se toman imágenes en diversas aplicaciones. Esto incluye la detección de características específicas, como humanos en entornos oscuros.
Además, se está explorando el uso de metasuperficies para emular redes neuronales computacionales que podrían tener aplicaciones en la inteligencia artificial, aunque estas se encuentran en etapas más avanzadas de desarrollo.

