Meta ha encontrado una nueva fuente de datos para entrenar sus modelos de inteligencia artificial: sus propios empleados. La empresa planea utilizar información recabada de los movimientos del ratón y las pulsaciones de teclas de su personal, con el objetivo de desarrollar una inteligencia artificial más capaz y eficiente.
Esta historia, que fue reportada por Reuters, ilustra las medidas extremas que las empresas tecnológicas están tomando para encontrar nuevas fuentes de datos de entrenamiento, que son esenciales para que los modelos de IA aprendan a realizar tareas de manera más efectiva y a responder a las consultas de los usuarios.
Declaraciones de Meta
Al ser contactado por TechCrunch, un portavoz de Meta proporcionó la siguiente declaración:
“Si estamos desarrollando agentes para ayudar a las personas a completar tareas cotidianas en los ordenadores, nuestros modelos necesitan ejemplos reales de cómo las personas realmente los utilizan: aspectos como los movimientos del ratón, hacer clic en botones y navegar por menús desplegables. Para ayudar, estamos lanzando una herramienta interna que capturará estos tipos de entradas en ciertas aplicaciones para ayudarnos a entrenar nuestros modelos. Existen salvaguardias para proteger el contenido sensible, y los datos no se utilizan para ningún otro propósito.”
Implicaciones de privacidad
Esta tendencia parece revelar las problemáticas implicaciones de privacidad en la industria de la IA, ya que las comunicaciones internas de ayer se están convirtiendo cada vez más en materia prima para una nueva cadena de suministro corporativa. La semana pasada, se reportó que antiguas startups estaban siendo desmanteladas por sus comunicaciones corporativas (archivos de Slack, tickets de Jira y otras plataformas de mensajería interna), las cuales podrían ser convertidas en combustible para la IA.


