Los inmigrantes mejoran la atención a ancianos en EE. UU

La escasez de cuidadores es un problema creciente en Estados Unidos. Desde el inicio de la pandemia de Covid-19, los niveles de personal en residencias de ancianos han disminuido un 10 por ciento, lo que ha llevado a una crisis en la atención a mayores. Según el economista del MIT Jonathan Gruber, “tenemos una población envejecida, el cuidado de esta es intensivo en mano de obra y hay escasez en toda la cadena de suministro”.

Un reciente estudio destaca que aproximadamente un quinto de los trabajadores de apoyo en salud en EE. UU. son inmigrantes. En este contexto, se ha demostrado que los cambios en los niveles de inmigración impactan en la cantidad de atención que reciben los ancianos.

Impacto de la inmigración en la atención geriátrica

El estudio, coescrito por Gruber, indica que un aumento en la inmigración en una ciudad incrementa significativamente la fuerza laboral en salud. Cuando hay más inmigración, las enfermeras registradas y otros asistentes trabajan más horas en residencias, lo que mejora los resultados para los pacientes. Un incremento del 10 por ciento en inmigrantes femeninos en un área metropolitana equivale a un aumento del 1.1 por ciento en las horas que las enfermeras dedican a pacientes ancianos.

Además, se observa una disminución en las hospitalizaciones de estos pacientes. Gruber subraya que, a pesar del aumento de la oferta laboral, los resultados de salud también mejoran, lo que era una incógnita previa al estudio.

Datos del estudio y resultados

El estudio, titulado Inmigración, la Fuerza Laboral de Cuidado a Largo Plazo y Resultados para Ancianos en EE. UU., se publicó en el American Journal of Health Economics. Los autores, además de Gruber, incluyen a David C. Grabowski de la Universidad de Harvard y Brian E. McGarry de la Universidad de Rochester.

Los investigadores utilizaron múltiples fuentes de datos, incluyendo información de inmigración y datos de residencias de ancianos, abarcando 16 millones de beneficiarios de Medicare en más de 13,000 instalaciones. Se evaluaron flujos migratorios durante dos décadas.

Mejoras en la atención y la salud de los ancianos

Gruber señala que los inmigrantes son fundamentales en el cuidado de los ancianos. Cada aumento del 10 por ciento en la inmigración se traduce en un incremento del 0.7 por ciento en las horas de atención proporcionadas por asistentes de enfermería certificados, así como una disminución del 0.6 por ciento en hospitalizaciones de pacientes en estancias cortas en residencias.

El estudio también revela que un incremento del 1 por ciento en las horas de atención se asocia con una reducción en el uso de restricciones físicas y menores prescripciones de medicamentos psiquiátricos, mejorando así la salud general de los pacientes.

Relevancia del estudio en el debate sobre inmigración

Este estudio surge en un momento en que las políticas de inmigración son un tema candente en EE. UU. Gruber considera que los resultados sobre la atención a mayores aportan una nueva perspectiva al debate sobre la inmigración, que hasta ahora se ha centrado en sus efectos sobre el empleo local y la economía.

Finalmente, los investigadores continúan explorando esta problemática. En un trabajo reciente, encontraron que el aumento de la inmigración está relacionado con una reducción en la tasa de mortalidad, permitiendo que más ancianos reciban atención en sus hogares.

Ilustración de un hombre mayor con auriculares y chaqueta