Un estudio realizado por ingenieros del MIT ha revelado que algunas semillas pueden responder al sonido de la lluvia. En experimentos con semillas de arroz, se observó que el sonido de las gotas de agua estimulaba una tasa de germinación más rápida en comparación con las semillas que no estaban expuestas a estas vibraciones sonoras.
Descubrimientos sobre la percepción de sonido en las plantas
Los hallazgos del equipo se publicaron en la revista Scientific Reports. Este es el primer indicio directo de que las semillas y plántulas pueden percibir sonidos en la naturaleza. Las semillas de arroz fueron sumergidas en agua poco profunda, un entorno donde pueden germinar tanto en suelo como en agua. Los investigadores sugieren que muchas semillas podrían responder de manera similar al sonido de la lluvia.
Para explicar cómo ocurre esto, el equipo formuló una hipótesis. Al caer una gota de lluvia sobre un charco o el suelo, se generan ondas sonoras que vibran en el entorno, incluyendo las semillas sumergidas. Estas vibraciones pueden desplazar los “estato-litos”, organelos sensoriales de gravedad dentro de las células de la semilla. El movimiento de los estato-litos actúa como una señal para que las semillas y plántulas crezcan.
Implicaciones de la investigación sobre la evolución de las plantas
“Este estudio indica que las semillas pueden percibir sonidos que les ayudan a sobrevivir”, explica Nicholas Makris, autor del estudio y profesor de ingeniería mecánica en el MIT. “La energía del sonido de la lluvia es suficiente para acelerar el crecimiento de una semilla.” Makris y su coautora, Cadine Navarro, sospechan que el sonido de la lluvia tiene similitudes con las vibraciones producidas por otros fenómenos naturales, como el viento.
Las plantas han evolucionado para responder a diversos estímulos en su entorno. Por ejemplo, algunas plantas se cierran al tacto, mientras que otras se enroscan al detectar olores tóxicos. Además, las plantas responden a la gravedad, con raíces que crecen hacia abajo y brotes que empujan hacia arriba, utilizando sus estato-litos para orientarse en el espacio.
Makris, que investiga sobre acústica, se sintió intrigado por las preguntas de Navarro sobre el sonido y las semillas. Se preguntaron si el sonido podría ser suficiente para mover los estato-litos y estimular el crecimiento de las semillas.
Metodología de los experimentos con semillas de arroz
Para verificar esta idea, los investigadores realizaron experimentos con semillas de arroz, que crecen naturalmente en campos poco profundos. Durante los experimentos, sumergieron aproximadamente 8,000 semillas individuales en recipientes con agua y expusieron secciones a agua que goteaba. Las semillas se colocaron a una distancia adecuada para que solo las ondas sonoras las alcanzaran.
La variación en el tamaño y altura de las gotas de agua imitó las condiciones de lluvia ligera, moderada y fuerte. Este enfoque permitió al equipo analizar cómo las semillas respondían a diferentes intensidades de sonido, arrojando luz sobre la relación entre lluvia y crecimiento de las plantas.


