El psicólogo social Jonathan Haidt advirtió sobre el deterioro global en la cognición y la vida cívica durante su conferencia en el MIT. En su análisis, destacó cómo el uso de smartphones y redes sociales afecta nuestra atención y el bienestar infantil.
“A nivel mundial, las personas están disminuyendo”, afirmó Haidt. “Menos inteligentes, menos felices, menos competentes. Y esto está ocurriendo rápidamente. Si seguimos con estas tendencias, la llegada de la IA acelerará este declive”, agregó.
El impacto de la tecnología en la atención
Haidt, profesor de liderazgo ético en la Universidad de Nueva York, también autor del bestseller “La Generación Ansiosa”, subrayó que la adopción de redes sociales ha perjudicado especialmente a las jóvenes, aumentando su vulnerabilidad a la ansiedad y la depresión. Sin embargo, sus investigaciones recientes revelan problemas más amplios.
La incapacidad de desconectar de nuestros dispositivos, la compulsión por revisar redes sociales y el tiempo dedicado a videos cortos podrían ser indicativos de un problema mayor: la pérdida de la capacidad de atención. “Imaginen a la humanidad con entre el 10 y el 50 por ciento de su habilidad atencional perdida; no queda mucho”, afirmó.
Propuestas para mitigar el daño
Haidt enfatizó que la solución debe surgir de “la agencia humana”. A pesar de las dificultades, instó a la audiencia a reconocer estos problemas y trabajar para cambiarlos. Su charla, titulada “La vida después de Babel: Democracia y Desarrollo Humano en el Mundo Roto y Solitario que la Tecnología Nos Ha Dado”, reunió a más de 400 personas en el MIT.
Durante su presentación, mostró datos que evidencian caídas en la cognición y la felicidad desde la adopción masiva de smartphones en la década de 2010. Criticó la introducción de tecnología en las aulas, describiéndola como “el error más costoso en la historia de la educación estadounidense”.
Reflexiones sobre el futuro tecnológico
Si bien no es un detractor de la tecnología, Haidt busca mitigar sus efectos nocivos. “Amo la tecnología, pero necesitamos reducir nuestra dependencia de ella”, afirmó, provocando risas en la audiencia cuando un teléfono sonó durante su charla.
El presidente del MIT, Sally A. Kornbluth, presentó a Haidt como una voz clave en la reforma de nuestra relación con la tecnología, destacando su deseo de imaginar un papel más positivo para la tecnología en el futuro de la humanidad.
Haidt propuso varias reformas, como restringir el uso de smartphones para menores y hacer que las escuelas sean libres de teléfonos. A pesar de las preocupaciones, subrayó que hay un movimiento creciente hacia estos cambios.


