Un nuevo estudio de investigadores del MIT revela que los terremotos conocidos como “boomerang” pueden ser más comunes de lo que se pensaba. Estos fenómenos sísmicos ocurren cuando una ruptura se invierte, provocando un segundo temblor en áreas ya afectadas.
Tradicionalmente, se pensaba que estos terremotos eran exclusivos de sistemas de fallas complejas. Sin embargo, el estudio, publicado en AGU Advances, indica que pueden ocurrir incluso en fallas simples. Se identifican varias condiciones que facilitan este fenómeno, como la propagación del terremoto en una sola dirección y cambios rápidos en la fricción de la falla durante el evento.
Las condiciones identificadas son relativamente comunes, lo que sugiere que muchos terremotos en fallas simples pudieron haber experimentado este efecto de rebote.
Investigación y hallazgos
Yudong Sun, autor del estudio y estudiante de posgrado en el Departamento de Ciencias de la Tierra, Atmosféricas y Planetarias del MIT, comentó que estos temblores pueden haber pasado desapercibidos en muchos casos. La investigación indica que este comportamiento podría ser más frecuente de lo que se ha registrado en los datos sísmicos hasta ahora.
Los resultados del estudio ayudarán a los científicos a evaluar mejor los riesgos futuros en zonas de fallas simples donde los terremotos podrían azotar dos veces.
Camilla Cattania, coautora y profesora de Geofísica en el MIT, explica que, aunque es difícil detectar un terremoto que ha retrocedido solo por el temblor del suelo, el daño puede ser significativo. La comprensión de estos eventos es crucial para mitigar riesgos sísmicos.
Ejemplos previos y simulaciones
Existen pocos registros de terremotos que hayan revertido su dirección. Por ejemplo, en 2016, un terremoto en el Atlántico medio se propagó hacia el este y luego regresó al oeste. Otros casos similares ocurrieron en Japón en 2011 y en Turquía y Siria en 2023.
Estos eventos se dieron en zonas de fallas diversas, desde sistemas complejos hasta fallas simples. Esto llevó a los investigadores a preguntarse si un terremoto podría revertir su curso en una falla sencilla y qué lo causaría.
En la investigación, se simuló un terremoto en un sistema de fallas simple. Se observó que solo los terremotos unidireccionales mostraron un efecto de rebote. La simulación reveló que los terremotos pueden dividirse, continuando en la misma dirección y retrocediendo al mismo tiempo.
Comportamiento y fricción de las fallas
El estudio revela que el comportamiento de retroceso está relacionado con la fricción en la falla. Cuando un terremoto se propaga en una dirección, puede resultar en un efecto de ruptura que permite que una sección de la falla acumule estrés suficiente para deslizarse nuevamente.
Los investigadores concluyeron que los grandes terremotos no son simplemente versiones ampliadas de los pequeños, sino que presentan comportamientos de ruptura únicos. Esto plantea preguntas sobre la frecuencia de los terremotos de rebote en la naturaleza.
Cattania destaca que este comportamiento complejo no se limita a sistemas jóvenes y complejos, sino que también puede observarse en fallas simples y maduras. La investigación invita a buscar activamente estos eventos para avanzar en la comprensión de la física de los terremotos.

