Buenas noticias para quienes desean cambiar su dirección de Gmail: Google ha implementado la opción de hacerlo. Esta función comenzó a habilitarse de forma gradual en India a finales del año pasado y ahora está disponible para usuarios en Estados Unidos.
El director ejecutivo de Google, Sundar Pichai, indicó que esta actualización será bien recibida por aquellos que han creado direcciones incómodas o vergonzosas desde el lanzamiento del servicio hace 22 años. En su publicación en X, afirmó que los usuarios pueden despedirse de direcciones como v0t3f0rp3dr02004@gmail.com.
Cómo cambiar tu cuenta de Gmail
El proceso para cambiar la dirección es sencillo. Primero, accede a la página de tu cuenta de Google. En la página principal de Google, haz clic en el icono de la cuenta en la esquina superior derecha, luego selecciona Gestionar tu cuenta de Google, seguido de Información personal y Correo electrónico.
Deberías ver la opción Cambiar el correo electrónico de la cuenta de Google. Si no aparece, es posible que aún no tengas acceso a esta función, ya que Google la está implementando gradualmente.
Consideraciones tras el cambio
Al introducir tu nueva dirección, asegúrate de que no sea idéntica a ninguna ya existente ni a una que haya sido eliminada anteriormente. Si te preocupa extrañar tu antigua dirección, no te preocupes: aún podrás acceder a ella, ya que Google creará una segunda dirección de Gmail.
Los mensajes enviados a ambas direcciones aparecerán en tu bandeja de entrada. Para identificar a cuál dirección se envió el correo, revisa el campo «para».
Si no te convence la nueva dirección, ten en cuenta que no podrás crear otra hasta dentro de 12 meses y solo podrás cambiarla hasta tres veces en total.
Además, recuerda que las direcciones de Gmail son utilizadas para iniciar sesión en otros servicios de Google. Sin embargo, algunos servicios externos podrían no reconocer tu nueva dirección, por lo que Google ofrece consejos de solución de problemas en su página de ayuda.
Por último, los usuarios de Chromebook pueden experimentar problemas temporales que se resolverán en pocas horas. Si las dificultades persisten, es posible que debas volver a tu dirección anterior para acceder a ciertos servicios.

