Francia inicia su camino hacia la soberanía digital: adiós a Windows, bienvenido Linux

Francia busca posicionarse como un referente del europeísmo en un contexto donde los contrapesos a los Estados Unidos de Donald Trump son inciertos. Esto incluye un esfuerzo por reducir la dependencia tecnológica.

Iniciativa de independencia informática

La administración francesa ha comenzado una campaña para lograr la independencia digital. Recientemente se llevó a cabo una reunión interministerial en París, donde se discutió la necesidad de un acuerdo para disminuir la dependencia digital de fuentes externas a Europa. Este evento fue crucial, reuniendo a ministros, organismos gubernamentales y representantes del sector privado, marcando un cambio significativo en la filosofía informática del país.

El proceso de independencia será gradual. Actualmente, se está llevando a cabo la sustitución del sistema operativo Windows por Linux en los equipos de la Dirección Interministerial de Asuntos Digitales (DINUM). Esta transición se complementa con la instalación de más de 80,000 computadoras que utilizan herramientas de código abierto desarrolladas por el gobierno francés, como Tchap para mensajería, Visio para videollamadas, y FranceTransfert para pagos a la administración pública.

Seguridad y soberanía digital

En las etapas posteriores, se trasladarán las bases de datos sanitarias a sistemas compatibles, pero fuera del ecosistema de Windows. Para finales de año, se espera que todos los ministerios presenten propuestas para herramientas como antivirus, programas de inteligencia artificial y soluciones de gestión de datos.

Este cambio implica una transformación total del sistema informático de la administración pública francesa. Uno de los objetivos es evitar el impacto del ‘Cloud Act’, que permite a agencias federales de EE.UU. acceder a datos almacenados en servidores de empresas estadounidenses, independientemente de su ubicación.

David Amiel, Ministro de Acción Pública y Cuentas de Francia, destacó: «No podemos aceptar que nuestros datos, nuestra infraestructura y nuestras decisiones estratégicas dependan de soluciones cuyas reglas, precios, evolución y riesgos no controlamos». Esta postura refleja una necesidad de proteger la soberanía digital del país.

Además de la seguridad, esta decisión también busca reducir gastos significativos de las licencias de software que actualmente pesan sobre el presupuesto público. La independencia tecnológica ha pasado a ser una prioridad de seguridad nacional, especialmente en un entorno geopolítico tan incierto.

Amiel subrayó la importancia de liberar al Estado de esta dependencia, indicando que es crucial recuperar el control del destino digital de Francia. Para que esta migración sea exitosa, será necesario un esfuerzo colaborativo con entidades privadas, que tendrán que adaptar sus agendas. Se prevé que en junio se realicen reuniones para definir qué empresas liderarán este proceso.

Ilustración de un hombre mayor con auriculares y chaqueta