Ford se prepara para lanzar una camioneta eléctrica el próximo año, con un precio inicial de $30,000. Este modelo competirá con fabricantes chinos sin sacrificar los márgenes de ganancia.
La compañía combina partes impresas en 3D, el enfoque de la Fórmula 1 y un programa de recompensas para alcanzar este objetivo. Ford necesita tener éxito, especialmente tras perder $19.5 mil millones en diciembre y detener la producción de su modelo F-150 Lightning eléctrico.
Detalles de la nueva estrategia de Ford
La apuesta de Ford por vehículos eléctricos asequibles comenzó hace varios años con un equipo de innovación dirigido por Alan Clarke, un veterano de Tesla. En agosto pasado, la empresa anunció su intención de dejar atrás la línea de ensamblaje tradicional, invirtiendo $2 mil millones en su fábrica de Louisville para adoptar un nuevo sistema de producción.
Ford reveló que sus vehículos eléctricos se construirán en una plataforma universal con unicastings de aluminio, que son componentes grandes fundidos en una sola pieza. Además, utilizarán baterías de fosfato de hierro y litio, con tecnología licenciada de CATL, una empresa china.
Innovaciones en el diseño y producción
Recientemente, Ford ha compartido más detalles sobre cómo planea fabricar una camioneta eléctrica atractiva, que será $20,000 más barata que el vehículo nuevo promedio, manteniendo la rentabilidad. Sin embargo, no se han divulgado especificaciones como autonomía o características.
La nueva plataforma de vehículos eléctricos (UEV) servirá inicialmente para una camioneta de tamaño mediano, y eventualmente se podrá adaptar a sedanes, SUV y vans comerciales pequeñas. Esta plataforma es el primer diseño completamente nuevo de Ford, una estrategia que marca un cambio significativo.
“Es una plataforma diseñada para la eficiencia”, afirmó Clarke en una rueda de prensa. “Su objetivo es hacer que los viajes eléctricos de larga distancia sean asequibles para más personas”.
El impacto del equipo de Fórmula 1
Para lograrlo, Clarke ha creado una nueva cultura con talento proveniente de la Fórmula 1 y empresas como Apple y Tesla. El equipo, que cuenta con aproximadamente 450 personas en Long Beach y 200 en Palo Alto, implementó un programa de recompensas para que los ingenieros comprendieran el impacto de sus decisiones en el producto final.
El programa se centra en la eficiencia, estableciendo métricas para cada aspecto del UEV, incluyendo la masa del vehículo y la resistencia aerodinámica. Ford podría optar por componentes más costosos si esto reduce el peso del vehículo, mejorando su eficiencia.
Por ejemplo, la versión básica de la camioneta eléctrica incluirá un espejo con plegado eléctrico, una característica premium en muchos vehículos, ya que reduce la resistencia aerodinámica. La compañía ha ahorrado costos utilizando un solo motor para ajustar y plegar el espejo.
La obsesión por la eficiencia ha llevado a un equipo de exingenieros de la Fórmula 1 a colaborar estrechamente con el equipo de diseño de Ford. Según la compañía, esto ha resultado en una camioneta eléctrica de tamaño mediano que es un 15% más aerodinámicamente eficiente que cualquier otra camioneta disponible actualmente.
Los ingenieros utilizaron partes impresas en 3D y mecanizadas para desarrollar un prototipo modular. Se emplearon miles de componentes impresos en 3D para medir la aerodinámica, una práctica que Ford solía realizar solo en etapas avanzadas de diseño.
Reducción de costos y complejidad
Un enfoque importante fue el desarrollo de la batería, que puede representar aproximadamente el 40% del costo total de un vehículo. Un vehículo más ligero y eficiente permite a Ford utilizar una batería más pequeña, lo que reduce los costos. Según Clarke, esto resultará en una camioneta eléctrica con aproximadamente 15% más de autonomía, o 50 millas en comparación con una camioneta a gasolina.
La búsqueda de eficiencia también llevó a Ford a adoptar tácticas de fabricación popularizadas por Tesla, como el uso de unicastings de aluminio y la transición a un sistema de energía de 48 voltios.
Ford también modificó la arquitectura del UEV, adoptando un enfoque zonal similar al de Tesla. En lugar de dispersar múltiples unidades de control electrónico (ECUs) por todo el vehículo, Ford ha integrado funciones en cinco módulos principales, lo que reduce la complejidad y el costo.


