El criptógrafo y catedrático Vincent Rijmen comparte su perspectiva sobre la seguridad digital. Al enfrentarse a situaciones difíciles, recuerda que en los teléfonos de las personas hay algo que él creó, aunque muchos no lo saben.
Su colega Joan Daemen también reflexiona sobre el pasado, confesando que se enfoca en el presente. Juntos, desde los años noventa, han investigado sobre cifrado y seguridad digital, identificando limitaciones en los sistemas existentes.
Desarrollo del algoritmo Rijndael
En 1997, Rijmen y Daemen desarrollaron un algoritmo que reemplazó el sistema de cifrado anterior, conocido como Rijndael. Este algoritmo se ha convertido en un estándar mundial para cifrar datos en diversas plataformas, desde páginas web hasta tarjetas bancarias.
La seguridad del sistema es crucial, ya que un fallo podría comprometer información sensible, como datos bancarios y sanitarios. Sin embargo, los creadores confían en la robustez de su creación.
Comparativa con códigos de espías
Rijmen ilustra el funcionamiento de Rijndael comparándolo con libros de códigos usados en películas de espías. Mientras que los métodos antiguos pueden ser vulnerables, Rijndael utiliza funciones matemáticas complejas para transformar mensajes en secuencias incomprensibles, accesibles solo mediante una clave.
Recientemente, Rijmen y Daemen recibieron el Premio Fronteras del Conocimiento de la Fundación BBVA en la categoría de Tecnologías de la Información y la Comunicación.
La resistencia de Rijndael
Desde su implementación, Rijndael ha demostrado ser un sistema seguro y eficiente. En 2000, fue elegido como el algoritmo estándar tras un concurso del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de EE.UU., superando propuestas de grandes empresas como IBM.
Su diseño versátil permite su uso en múltiples plataformas, lo que lo hace ideal para dispositivos con limitaciones de capacidad. A pesar de algunas dudas iniciales sobre su simplicidad, ha demostrado ser extremadamente seguro.
(Fundación BBVA)
Desafíos de la seguridad digital
A pesar de la efectividad de Rijndael, los investigadores cuestionan la seguridad de aplicaciones como WhatsApp. Aunque se promueve su cifrado, Rijmen advierte sobre la posibilidad de que la información sea accesible por terceros.
Rijmen menciona que si es posible recuperar mensajes tras perder un teléfono, significa que esos datos están almacenados en algún lugar. Daemen sugiere que alternativas como Signal, de código abierto, ofrecen mayor confianza que aplicaciones de grandes corporaciones.
Cuestionamientos sobre políticas de control
Los expertos también son escépticos sobre iniciativas de control de chats para prevenir delitos online. Aunque la intención es positiva, podría comprometer la seguridad de las comunicaciones.
Daemen expresa que la confianza en las instituciones es limitada, mientras que Rijmen resalta la desconexión entre políticos y problemas tecnológicos. La falta de comprensión puede llevar a decisiones que afecten la seguridad digital de los usuarios.

