Un estudiante de secundaria en un distrito rural de Montana enfrenta el desafío del cálculo. Este tema, considerado complejo, se vuelve aún más difícil de estudiar en solitario. Sin embargo, cuenta con el apoyo semanal de un estudiante de MIT a través de tutorías por Zoom, una herramienta efectiva para mantenerse al día.
Este enfoque forma parte del MIT4America Calculus Project, iniciado el verano pasado. En este programa, estudiantes y exalumnos de MIT colaboran con distritos escolares en todo Estados Unidos, desde Montana hasta Nueva York, para ofrecer tutorías a estudiantes de secundaria. La propuesta es clara: los estudiantes de MIT son altamente competentes en cálculo, lo que les permite preparar a sus colegas para estudios superiores y futuras carreras, particularmente en campos STEM.
Objetivo del MIT4America Calculus Project
Según el profesor de MIT, Eric Klopfer, co-director del proyecto, “el cálculo es una puerta de entrada a la educación superior en STEM”. El proyecto trabaja en 14 distritos escolares de EE. UU., con 30 estudiantes actuales y siete exalumnos de MIT como tutores. Las sesiones se coordinan cuidadosamente con administradores y docentes, garantizando que los tutores reciban la formación adecuada.
El programa comenzó con un campamento de cálculo presencial en 2025, y para el próximo verano, se espera colaborar con aproximadamente 20 distritos escolares. Claudia Urrea, co-directora del proyecto, señala que el impacto debe ser duradero. “No se trata solo de aprobar un examen, sino de que los tutores sean modelos a seguir para los estudiantes”, enfatiza.
Apoyo y proyección del proyecto
El MIT4America Calculus Project cuenta con el respaldo de la Siegel Family Endowment, creado con la consulta de David Siegel, un destacado científico informático. Este apoyo es fundamental para expandir el impacto educativo de MIT y abrir oportunidades en STEM para estudiantes que no tienen acceso a cálculo.
En contraste con la situación de un solo estudiante en Montana, el proyecto también se extiende a un distrito de Texas con 5,000 alumnos, donde cinco estudiantes de MIT tutelan a 15 alumnos de secundaria. Klopfer menciona que la participación de estudiantes de MIT en este tipo de iniciativas es un valioso aporte, que también beneficia a los tutores al desarrollar habilidades comunicativas y de trabajo en equipo.
Desarrollo de herramientas y formación
El proyecto también está desarrollando herramientas en línea para guiar a los estudiantes de secundaria. Sin embargo, Urrea resalta la importancia de las conexiones humanas en el programa. “La comunidad de apoyo es esencial”, afirma. Los tutores de MIT deben completar sesiones de formación rigurosas, asegurando un compromiso significativo.
Los resultados han sido positivos, ya que los docentes reportan respuestas favorables por parte de los estudiantes. Shilpa Agrawal, directora de informática en una escuela de Nueva York, indica que “ver a los estudiantes identificarse con sus tutores es inspirador”, y añade que esto ha conducido a un notable éxito en sus clases.
La gestora del proyecto, Jenny Gardony, ha recibido mensajes entusiastas de docentes en otros distritos participantes, destacando el impacto positivo en la confianza de los estudiantes tras las sesiones de tutoría.


