La estudiante de MIT, Srihitha Dasari, nunca imaginó que hablaría ante las Naciones Unidas sobre la atención médica y la tecnología. Sin embargo, su experiencia en el PKG Center for Social Impact le permitió explorar el diseño colaborativo de intervenciones en salud pública.
Al subir al podio, no solo compartió hallazgos de su investigación, sino también años de aprendizaje práctico. Esto incluyó desde visitas a hospitales hasta colaboraciones en Argentina y proyectos de salud materna en India y Nepal.
Un cambio de enfoque en la educación
Inicialmente, Dasari planeaba estudiar ciencias cognitivas y seguir una carrera médica. Sin embargo, su participación en el PKG Center for Social Impact durante el IAP Health Program le abrió nuevas perspectivas sobre la medicina.
“Lo increíble de IAP Health”, comenta, “es que lo hice al principio de mi carrera académica, lo que me sumergió en la realidad de la salud pública”.
Durante este programa, trabajó en el Boston Medical Center, donde brindó apoyo a niños con autismo y sus familias, adaptando técnicas de examen a las necesidades de los pacientes.
Impacto en la salud pública
Su experiencia no solo abarcó la atención clínica, sino también los factores que influyen en los resultados de salud. “No imaginaba hacer salud pública al ingresar a la universidad”, afirma, “pero ahora veo que es el hilo conductor de todo lo que he hecho”.
Después de más de un año como pasante en el Boston Medical Center, Dasari recibió apoyo del Federal Work-Study y programas de Social Impact Internship. Esta experiencia enriqueció su comprensión sobre cómo los sistemas de salud pueden afectar a las comunidades.
En su segundo año, obtuvo una PKG Fellowship para desarrollar un sistema de registros electrónicos en un hospital rural de Argentina. Este proyecto nació de su colaboración con el grupo estudiantil MIT Global Health Alliance.
Innovación social y compromiso
La colaboración con el hospital se convirtió en una empresa social que cofundó: PuntoSalud, un chatbot que aborda las brechas de información en salud. Gracias a este proyecto, recibió financiación para prototipar y desarrollar la iniciativa en el PKG IDEAS Social Innovation Incubator.
Hablar en la ONU resaltó una lección importante: la innovación en salud comienza con relaciones. “He conocido a personas de diversos sectores de la atención médica que no imaginaba encontrar”, comenta Dasari.
Su mentalidad, desarrollada a través de los programas del PKG, ha guiado su trabajo en el MIT D-Lab, donde realizó evaluaciones de necesidades en salud materna y neonatal en Nepal. Esto ayudó a mejorar centros de parto en climas fríos.
Una nueva perspectiva sobre la medicina
Dasari también viajó a India para entrevistar a proveedores de atención médica sobre estrategias para reducir las cesáreas no médicas. “Entré pensando en practicar medicina de manera individual”, dice, “pero ahora quiero aumentar mi impacto en el campo de la salud”.
A medida que se prepara para dejar MIT y comenzar un año de investigación clínica, lleva consigo una visión amplia sobre la ciencia y la atención médica, comprometida con el impacto social.
“El camino que he tomado me ha dado un sentido de propósito y realización”, concluye. “He aprendido que el impacto significativo puede comenzar mucho antes de la escuela de medicina”.


