Los Veintisiete abogan por prohibir tecnologías que generen imágenes o voces de personas para material sexual no consentido o pedófilo. Esta decisión forma parte de las negociaciones para simplificar la regulación europea sobre inteligencia artificial (IA).
Propuestas de Bruselas y consideraciones clave
Además, se acepta la propuesta de Bruselas de retrasar la entrada en vigor de las restricciones a las categorías de alto riesgo. El calendario establecido incluye diciembre de 2027 para sistemas autónomos y agosto de 2028 para sistemas integrados.
El mandato negociador respalda la propuesta de revisión del pasado noviembre, que forma parte del ‘Ómnibus digital’. Se introducen enmiendas significativas, como la inclusión de los ‘deepfakes’ sexuales, impulsada por países como Francia y España. Además, se reitera la obligación de que los proveedores registren sus sistemas de IA en la base de datos de la UE.
Requisitos y supervisión en el uso de IA
Por otro lado, se restablece el criterio de «estricta necesidad» para el tratamiento de datos personales especiales, lo que busca asegurar la detección y corrección de sesgos en el uso de estas tecnologías.
Asimismo, se pospone la fecha límite para establecer entornos de prueba regulatorios de IA hasta el 2 de diciembre de 2027. Este cambio implica que las autoridades competentes mantendrán ciertas competencias en áreas como la gestión de fronteras y las fuerzas de seguridad.
Adicionalmente, las capitales de los Estados miembros proponen que la Comisión ofrezca orientación a los operadores de sistemas de IA de alto riesgo, facilitando así su cumplimiento con los requisitos establecidos.
Contexto de la Ley de Inteligencia Artificial
La Ley de Inteligencia Artificial fue acordada en diciembre de 2023, con algunas disposiciones comenzando a aplicarse en el verano siguiente. Sin embargo, el marco regulador completo, que incluye exigencias para tecnologías de alto riesgo, debería entrar en vigor en agosto de 2026.
Sin embargo, Bruselas propone aplazar la implementación de los límites a estas tecnologías como parte de la reforma. Se espera que el Consejo y la Eurocámara inicien negociaciones en abril.
Los sistemas de IA de alto riesgo abarcan la identificación biométrica y la categorización de personas, así como aquellos utilizados en la gestión de infraestructuras críticas y la asistencia legal.
Tanto los sistemas de alto riesgo como la IA generativa deberán cumplir con criterios de transparencia, informando a los usuarios sobre el uso de esta tecnología. Además, se busca reducir la carga documental para pequeñas y medianas empresas, lo que podría resultar en ahorros significativos.
Finalmente, se plantea reforzar las competencias de la Oficina de IA, centralizando la supervisión para evitar la fragmentación en la gobernanza de estas tecnologías. La responsable de Asuntos Europeos en Chipre, Marilena Raouna, ha afirmado que esta propuesta busca proporcionar mayor seguridad jurídica y una normativa más armonizada en todos los Estados miembros.


