El ingeniero Arturo Béjar recuerda su experiencia en Facebook desde 2009. Aunque al principio había un ambiente positivo, ya había problemas visibles. «Imperaba el idealismo, aspirábamos a conectar a la gente, pero a la vez noté que existían fallas», expresó en una entrevista con ABC.
En su primer contacto con Mark Zuckerberg, Béjar abordó la seguridad de los menores, pero su jefe le indicó que a Mark no le interesaban esos temas, solo los datos. Tras dejar la compañía en 2015, regresó como consultor en 2019 al ver que su hija de 14 años recibía mensajes inapropiados en Instagram, con la esperanza de contribuir a soluciones.
Desafíos y testimonios
Sin embargo, Béjar se encontró con un enfoque centrado en la competencia con TikTok, donde el objetivo era lanzar productos agresivos sin investigar cómo proteger a los menores. Su experiencia negativa lo llevó a abandonar Meta definitivamente en 2021. A pesar de su tiempo en la empresa, no siente remordimiento y ahora se dedica a alertar sobre los peligros de las redes sociales.
Su testimonio fue crucial en juicios recientes en Estados Unidos, donde Meta fue condenada a pagar 375 millones de dólares por facilitar la explotación sexual de menores. Béjar sostiene que la multa no afecta a la empresa, ya que lo importante son las posibles consecuencias futuras y un cambio en sus prácticas.
Cuestionamientos sobre la seguridad
Béjar argumenta que, a pesar de las multas, es poco probable que la dirección actual de Meta implemente cambios significativos. Cree que cualquier cambio real deberá ser forzado. Durante su segunda etapa en la compañía, propuso un sistema para que los usuarios pudieran reportar contenido inapropiado, pero la idea nunca prosperó.
A pesar de los esfuerzos, Meta ha fallado en implementar controles efectivos, como el control parental en Instagram. Béjar publicó un estudio indicando que el sistema está roto y que los jóvenes aún pueden acceder a contenido dañino. Critica que la empresa descalifique sus hallazgos en lugar de asumir responsabilidad.
Consejos para padres
El exdirectivo enfatiza que los padres deben fomentar un ambiente de confianza con sus hijos, donde puedan compartir problemas relacionados con las redes. Si los menores aún no están en Instagram, recomienda que esperen el mayor tiempo posible antes de crear una cuenta. También hace un llamado a los gobiernos para que reconsideren la edad mínima de acceso a estas plataformas.


