Los cofundadores de la startup Ricursive Intelligence, Anna Goldie y Azalia Mirhoseini, han logrado captar la atención en la comunidad de inteligencia artificial. Ambos son reconocidos en el sector y anteriormente trabajaron en Google Brain, además de ser empleados iniciales en Anthropic.
Goldie y Mirhoseini se hicieron famosos por desarrollar el Alpha Chip, una herramienta de IA capaz de generar diseños de chips en horas, un proceso que normalmente toma un año o más para los diseñadores humanos. Esto les permitió contribuir a tres generaciones de las Unidades de Procesamiento Tensorial de Google.
Financiación y objetivos de Ricursive
Solo cuatro meses después de lanzar Ricursive, anunciaron recientemente una ronda de financiación Serie A de $300 millones a una valoración de $4 mil millones, liderada por Lightspeed. Esto sigue a una ronda de semillas de $35 millones, respaldada por Sequoia.
Ricursive se centra en herramientas de IA para diseñar chips en lugar de fabricar los chips en sí. Esto les diferencia de otras startups de chips de IA, ya que no buscan competir directamente con Nvidia, que es uno de sus inversores.
Colaboración y trayectoria
Goldie y Mirhoseini se conocieron en Stanford, donde Goldie obtuvo su doctorado y Mirhoseini enseñaba. Desde entonces, sus trayectorias han estado alineadas. Ambos comenzaron y dejaron Google Brain juntos, así como Anthropic y más recientemente, Ricursive.
Durante su tiempo en Google, trabajaron en estrecha colaboración, incluso compartiendo rutinas de ejercicio. Jeff Dean, un reconocido ingeniero de Google, apodó a su proyecto Alpha Chip como “entrenamiento en circuito de chips”, en referencia a su rutina de ejercicios. A pesar de que su proyecto atrajo controversias, demostraron la viabilidad del uso de IA para acelerar el diseño de chips.
Desafíos en el diseño de chips
El diseño de chips es complejo, ya que contienen millones a miles de millones de componentes. Los diseñadores humanos pueden tardar años en colocar estos componentes para garantizar un rendimiento óptimo. Sin embargo, el Alpha Chip puede generar un diseño de alta calidad en solo seis horas, aprendiendo y mejorando con cada experiencia.
La premisa de su trabajo es utilizar una señal de recompensa que evalúe la calidad del diseño, permitiendo que el agente ajuste su red neuronal para mejorar continuamente. Con cada diseño, el agente no solo se vuelve más competente, sino también más rápido.
Visión a futuro
La plataforma de Ricursive utilizará modelos de lenguaje y abarcará todo el proceso, desde la colocación de componentes hasta la verificación del diseño. Esto abrirá oportunidades a empresas que fabrican electrónica y requieren chips.
Si su plataforma demuestra su eficacia, Ricursive podría contribuir a la búsqueda de la inteligencia artificial general (AGI). Goldie menciona que “los chips son el combustible para la IA”, lo que implica que mejorar los chips es crucial para el avance de la tecnología.
Mirhoseini señala que el prolongado proceso de diseño de chips limita el progreso de la IA. Al mejorar la eficiencia del diseño de chips, su startup podría reducir el consumo de recursos del mundo. Esto podría resultar en una arquitectura de computadora diseñada específicamente para modelos de IA, logrando mejoras significativas en rendimiento y coste.


