Regresa a España la tecnología de escaneo del iris tras su polémica prohibición

A partir de 2024, en Madrid y otros lugares de España, comenzaron a aparecer colas de personas en torno a dispositivos llamados orbs. Estos dispositivos, que cuentan con cámaras y sensores, escanean el rostro y el iris de los usuarios. A cambio, los participantes reciben una recompensa en forma de la moneda virtual worldcoin, que puede alcanzar hasta 80 euros.

La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) intervino, considerando que la empresa detrás de estos dispositivos realizaba un tratamiento indebido del iris, un dato biométrico que requiere una mayor protección legal. Como resultado, las actividades de Worldcoin fueron suspendidas.

El regreso de Worldcoin a España

Casi dos años después, la empresa, ahora conocida como World, ha regresado a España, inaugurando un nuevo establecimiento en Barcelona. Su propuesta es ofrecer una “prueba de humanidad” mediante el escaneo del iris y el rostro. La información obtenida se destina a aplicaciones como Tinder, que buscan verificar la autenticidad de los perfiles de usuario.

El regreso de World plantea interrogantes sobre su legalidad y las razones de su prohibición en 2024. Las autoridades habían recibido numerosas denuncias sobre la falta de información adecuada a los usuarios y la recolección de datos biométricos de menores.

Motivos de la prohibición inicial

La AEPD tomó medidas debido a las quejas sobre el escaneo de iris y la falta de opciones para que los usuarios retiraran su consentimiento. En marzo de 2024, la Agencia prohibió a Worldcoin continuar con su actividad, siendo esta la primera vez que se implementaban medidas cautelares en su historia.

Durante el periodo de prohibición, la empresa Tools for Humanity, encargada de recopilar datos de iris, cesó operaciones en Europa. Posteriormente, se resolvió que debían eliminar todos los registros de iris recogidos, incluido el de los 400.000 ciudadanos españoles.

Innovaciones en la tecnología de World

World asegura haber modificado su enfoque y que ahora utiliza una tecnología que cumple con el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). Según Tiago Sada, responsable de producto, han implementado un sistema de criptografía que fragmenta los datos biométricos, evitando que sean accesibles en su totalidad por ninguna entidad.

El nuevo sistema permite procesar los datos localmente y genera identificaciones desechables que demuestran la humanidad del usuario sin revelar su identidad, lo que podría mitigar preocupaciones sobre la privacidad.

Opiniones sobre la seguridad de la tecnología

Expertos han expresado su escepticismo sobre la seguridad de esta nueva tecnología. Algunos consideran que, aunque no se registren identificadores personales, el escaneo del iris puede ser suficiente para identificar a una persona. Jorge García Herrero, delegado de protección de datos, advierte que el tratamiento biométrico sigue siendo una preocupación.

Además, Carissa Véliz, profesora en la Universidad de Oxford, alerta sobre el riesgo de que esta tecnología pueda ser mal utilizada por regímenes autoritarios, a pesar de las promesas de privacidad.

World y los planes de Sam Altman

Se especula que OpenAI, la empresa detrás de ChatGPT, está trabajando en una red social que podría integrar la tecnología de World para verificar la identidad de los usuarios y combatir el uso de bots en la plataforma.

Ilustración de un hombre mayor con auriculares y chaqueta