Duna consigue 30 millones de euros en financiación Serie A de exejecutivos de Stripe y Adyen

Duna, una startup dedicada a la verificación de identidad empresarial, ha recaudado 30 millones de euros en su ronda de financiación Serie A. Esta empresa se destaca como el miembro mejor financiado de la llamada “mafia de Stripe”, respaldada por exejecutivos de Stripe y Adyen.

La ronda fue liderada por el fondo de crecimiento CapitalG, que ha apoyado a Stripe desde sus primeras etapas. Duna fue cofundada por Duco Van Lanschot y David Schreiber, quienes anteriormente trabajaron en Stripe.

El enfoque de Duna en la verificación de identidad

La startup, con sede en Alemania y los Países Bajos, busca ayudar a las empresas fintech a abordar el proceso de incorporación de clientes comerciales de manera más eficiente. Esto es crucial para reducir la rotación típica asociada con las verificaciones de identidad y otras medidas de prevención de fraude.

Aunque Stripe no es cliente de Duna, su equipo directivo comprende bien la oportunidad que presenta esta startup. Entre sus inversores ángeles se encuentran el COO de Stripe, Michael Coogan, y exejecutivos como David Singleton y Claire Hughes Johnson. Además, Adyen también ha mostrado interés, con la participación de sus altos ejecutivos.

La ambición de Duna

Duna tiene la ambición de crear una infraestructura global de confianza, proporcionando un “pasaporte digital” para cada negocio. Esto permitiría a las empresas reutilizar su información verificada en múltiples plataformas, facilitando procesos como la apertura de cuentas bancarias.

El socio general de CapitalG, Alex Nichols, destacó la importancia de los efectos de red en sus inversiones, lo que hace que el enfoque de Duna sea atractivo. La startup ha encontrado un modelo de negocio sólido al ayudar a los clientes a incorporar usuarios corporativos de manera más rápida y económica.

Competencia y estrategia de Duna

Duna enfrenta competencia en el ámbito de “Conoce a tu Negocio” (KYB), con empresas como Jumio y Veriff. Sin embargo, destaca por su enfoque en generar sus propios datos, en lugar de depender de fuentes externas que a menudo son insuficientes.

La estrategia de Duna incluye identificar grupos de empresas que comparten clientes o intereses, lo que permite que la reutilización de la verificación sea valiosa desde el inicio. Esto se traduce en un potencial significativo, incluso en mercados pequeños como los Países Bajos, donde la industria bancaria emplea a miles de personas en cumplimiento.

Ilustración de un hombre mayor con auriculares y chaqueta