Trump impulsa uso masivo del anillo inteligente Oura antes de 2030

A simple vista, el Oura Ring parece un anillo común, pero en su interior alberga varias funciones avanzadas. Este dispositivo se ha convertido en el más popular en Estados Unidos, gracias a su capacidad para medir parámetros vitales.

Desarrollado por Oura, una empresa de tecnología sanitaria finlandesa, se lanzó en 2016 a través de una campaña de Kickstarter. Actualmente, Oura domina casi el 70% del mercado estadounidense de anillos inteligentes, que ha experimentado un crecimiento del 195% en un solo año.

El valor de la compañía ha aumentado notablemente, alcanzando una valoración de 11.000 millones de dólares en cuatro años. El Oura Ring mide aspectos como frecuencia cardíaca, temperatura corporal, ciclo menstrual y calidad del sueño, ofreciendo una «instantánea clínica» precisa del usuario.

Interés gubernamental y objetivo ambicioso

La administración de Trump ha mostrado un gran interés en el Oura Ring. Robert Kennedy Jr., Secretario del Departamento de Salud de Estados Unidos, ha expresado su deseo de que todos los estadounidenses utilicen este dispositivo en un plazo de cuatro años. Esta iniciativa se alinea con sus afirmaciones sobre la importancia de los dispositivos wearables.

La adopción masiva de un dispositivo como el Oura Ring podría prevenir diversas enfermedades, sirviendo como alerta temprana y reduciendo costos en el sistema sanitario. Este objetivo cuenta con el respaldo del movimiento MAHA, que significa Make America Healthy Again, liderado por Kennedy Jr.

Desafíos regulatorios para Oura

Oura enfrenta desafíos regulatorios importantes. La Food and Drug Administration (FDA) clasifica los dispositivos wearables en dos categorías:

1. Productos de bienestar general, como el Oura Ring, que tienen limitaciones funcionales, y 2. Dispositivos médicos.

Para acceder a nuevas funciones, como la medición de la presión arterial, Oura necesita superar un largo proceso de revisión por parte de la FDA, lo que implica costes significativos. Tom Hale, CEO de Oura, propone crear una categoría «híbrida» que incluya dispositivos que alerten sobre patologías, pero sin emitir un diagnóstico médico.

Oura está trabajando para suavizar las regulaciones y obtener políticas favorables. Desde 2024, la empresa ha incrementado sus inversiones en lobby, impulsadas por un contrato de 96 millones de dólares con la Defense Health Agency (DHA), la agencia sanitaria del Pentágono. Este acuerdo ha permitido a Oura abrir una nueva fábrica en Texas para suministrar dispositivos a miles de empleados militares.

Ilustración de un hombre mayor con auriculares y chaqueta