La inteligencia artificial ofrece maravillas, pero su uso, especialmente de herramientas como ChatGPT, conlleva riesgos. A pesar de sus avances, sigue cometiendo errores y se utiliza para desinformar. Existen casos donde su uso ha generado problemas de salud en usuarios. Muchos menores usan esta tecnología diariamente. Un estudio de ESET indica que el 64% de los niños la utilizan, y sus padres temen que piensen que los chatbots son personas reales.
Josep Albors, director de investigación de ESET, advierte: «El uso intensivo de herramientas de IA por menores plantea riesgos en seguridad, privacidad y desarrollo emocional. Las familias no deben asumir que todas las plataformas tienen mecanismos de protección adecuados ni que se aplican de forma consistente. La tecnología avanza más rápido que las regulaciones».
Peligros de la IA para los menores
Es fundamental que padres y tutores sean conscientes de los peligros que enfrentan los menores al usar IA. A continuación, se presentan los siete riesgos más importantes identificados por ESET.
Riesgo de aislamiento
Algunos niños pueden tratar a los chatbots como amigos, lo que afecta su capacidad para desarrollar relaciones sociales reales y puede conducir al aislamiento.
Mayor vulnerabilidad
La infancia y la adolescencia son etapas críticas para el desarrollo emocional. Interactuar con chatbots que buscan complacer puede agravar problemas personales en jóvenes.
Comportamientos problemáticos
Los chatbots pueden dar respuestas inapropiadas o reforzar preocupaciones sobre trastornos alimentarios y autolesiones. Empresas como OpenAI y Google han sido demandadas por casos similares.
Menos tiempo para lo importante
El tiempo dedicado a la interacción con IA puede restar tiempo a actividades esenciales como el estudio y la interacción familiar, un problema similar al uso excesivo de redes sociales.
Más peligroso en manos expertas
Menores con conocimientos tecnológicos pueden manipular chatbots para eludir restricciones y acceder a contenido no permitido.
Mentiras convincentes
Los sistemas de IA pueden ofrecer respuestas incorrectas presentadas como hechos. Esto es especialmente peligroso para menores que confían en información errónea sobre temas sensibles.
Peligroso para su privacidad
Los datos introducidos en chatbots son almacenados por sus proveedores. Si los menores comparten información personal, esta podría ser expuesta a terceros o reutilizada en respuestas a otros usuarios.

