Premio BBVA para creadores de un algoritmo que asegura la vida digital global

Un sistema invisible protege la información personal y financiera de millones de personas en todo el mundo cada vez que se realiza un pago con tarjeta, se envía un mensaje o se accede a una red wifi. Este pilar silencioso de la vida digital ha sido reconocido con el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en Tecnologías de la Información y la Comunicación, otorgado a los ingenieros belgas Joan Daemen y Vincent Rijmen.

Premio por el diseño del algoritmo Rijndael

El jurado ha premiado a estos investigadores por el diseño del algoritmo criptográfico Rijndael, que es la base del actual estándar internacional de cifrado de datos (AES). Este algoritmo ha sido utilizado durante más de 25 años para garantizar la seguridad y privacidad en internet, teléfonos móviles, ordenadores, tarjetas bancarias y almacenamiento de datos en la nube.

Desarrollado al final de los años noventa, Rijndael fue concebido en respuesta a las debilidades del sistema de cifrado anterior. El Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de Estados Unidos (NIST) organizó un concurso internacional para encontrar un nuevo método que fuera más rápido y seguro. El algoritmo Rijndael, resultado de años de investigación en criptografía, fue seleccionado como estándar en 2001 y se adoptó globalmente en 2005.

Funcionamiento y seguridad del algoritmo

El algoritmo Rijndael transforma la información legible en una secuencia indescifrable mediante operaciones matemáticas que solo pueden revertirse con una clave secreta compartida entre el emisor y el receptor. Así, aunque los datos sean interceptados, resultan inútiles para terceros que intenten acceder a esta información. Su fortaleza radica en su solidez matemática y eficiencia, permitiendo un funcionamiento constante en millones de dispositivos sin afectar su rendimiento.

El jurado también destacó una decisión clave de los premiados: la publicación del código del algoritmo. Esta apertura facilitó su estandarización global y permitió un escrutinio permanente por parte de expertos, lo que ha reforzado su fiabilidad. A lo largo de 25 años, Rijndael ha resistido intentos continuos de vulnerarlo, sin que nadie haya logrado debilitarlo significativamente.

Gracias a este sistema criptográfico, se asegura que «nuestro dinero permanece en nuestras cuentas bancarias, los historiales médicos son privados y los mensajes llegan solo a quienes deben recibirlos», señala el jurado. Esto demuestra cómo la investigación fundamental puede traducirse en una innovación tecnológica con un impacto directo en la sociedad y en la vida diaria de miles de millones de personas.

Ilustración de un hombre mayor con auriculares y chaqueta