La salida a bolsa de Go, la más grande de Japón en 2026, no solo revitaliza el sector de listados en el país, sino que también proporciona los recursos necesarios para abordar un problema crítico: la escasez de conductores en Japón.
La compañía planea utilizar los ¥88.6 mil millones (aproximadamente $553 millones) recaudados en su oferta pública inicial (OPI) para expandir su negocio de robotaxis y realizar adquisiciones, según un portavoz de la empresa.
Planes de inversión y expansión
“Nuestra intención es destinar los fondos de la venta de acciones newly issued a la inversión en investigación y desarrollo de robotaxis, además de fusiones y adquisiciones estratégicas tanto dentro como fuera de la industria del taxi”, declaró el portavoz.
El debut de Go se produce en un contexto de baja actividad en el mercado de OPI en Japón, mientras el gobierno ha estado incentivando a las startups a venderse en lugar de salir a bolsa. La compañía atrajo inversiones de BlackRock, Wellington Management y M&G Investment Management, evidenciando el interés del capital institucional global en Japón.
Desafíos del sector y futuro de los robotaxis
Las ambiciones de Go en el ámbito de los robotaxis surgen de una problemática humana. La industria del taxi en Japón está en crisis por la falta de conductores, con un descenso del número de taxistas de aproximadamente 20% en los últimos años, según datos del Ministerio de Tierra, Infraestructura, Transporte y Turismo de Japón.
La población envejecida del país sugiere que esta tendencia podría no revertirse. En 2024 se lanzaron servicios de ride-share en Japón, pero están limitados a ciertas áreas y requieren que los conductores estén empleados por una compañía de taxis, lo que no ha resuelto el problema de la escasez.
Fundada en 1977, Go se ha convertido en la mayor aplicación de transporte de Japón, con 35 millones de descargas y una participación de 80% en el mercado de aplicaciones de taxi del país, abarcando 46 de las 47 prefecturas.


