Miles de hombres españoles están usando Telegram para intercambiar contenido sexual no consensuado de mujeres, incluidas algunas menores, así como datos privados y vídeos de las víctimas. Este fenómeno ha sido documentado en un estudio de la organización sin ánimo de lucro AI Forensics, que también señala la falta de moderación de la plataforma.
Investigación sobre el abuso en Telegram
La investigación ha sido liderada por la socióloga italiana Silvia Semenzin, quien previamente estudió grupos italianos en 2019. Semenzin destaca el avance de la inteligencia artificial en la manipulación de imágenes de mujeres, lo que incrementa el riesgo de que cualquier persona sea víctima de esta violencia. Además, menciona la pedagogía compartida entre países, donde se monetizan fantasías de violación.
Para su estudio, los investigadores analizaron casi 2,8 millones de mensajes en 16 grupos y canales de Telegram, distribuidos equitativamente entre España e Italia. Identificaron más de 24.000 usuarios activos involucrados en la difusión de contenido abusivo, con algunos grupos en España alcanzando hasta 25.000 miembros, lo que refleja la magnitud del problema.
Contenido y dinámicas de los grupos
El contenido compartido incluye imágenes sexuales de mujeres y niñas, así como prácticas abusivas que van desde el uso de IA para crear material hasta la promoción de servicios de hackeo. Se han documentado grabaciones en institutos y conversaciones que incitan al acoso sexual.
Los mensajes en estos grupos revelan la naturaleza perturbadora de las interacciones. Por ejemplo, usuarios discuten abiertamente sobre la explotación sexual de menores y comparten contactos para obtener contenido sexual. Este intercambio no solo afecta a mujeres y niñas comunes, sino también a celebridades e influencers, manipuladas mediante herramientas de IA.
Estructura y perfil de los usuarios
El análisis muestra que estos grupos tienen una estructura interna organizada. Existen proveedores de contenido, solicitantes y administradores que establecen las normas del grupo. Aunque es complicado determinar el perfil exacto de los usuarios debido al anonimato de Telegram, se sospecha que la mayoría tiene alrededor de 25 años, con presencia de menores y adultos mayores.
El estudio concluye que el abuso en Telegram es un fenómeno estructural facilitado por el diseño de la plataforma, que permite el anonimato y la difusión masiva de contenido. Semenzin argumenta que Telegram tiene una responsabilidad significativa en este tipo de violencia, al permitir funciones que amplifican el problema.
Respuestas de Telegram
Telegram ha declarado que la pornografía no consentida, incluyendo la pornografía ‘deepfake’, está prohibida y se elimina al detectarse. Afirman que sus moderadores, apoyados por IA, supervisan proactivamente el contenido y eliminan millones de materiales dañinos cada día.
No obstante, Semenzin sostiene que los esfuerzos de Telegram son insuficientes, señalando que los usuarios perciben la plataforma como un entorno seguro para llevar a cabo sus actividades ilegales. Este fenómeno plantea serias preocupaciones sobre la protección de las víctimas y la responsabilidad de las plataformas de mensajería.


