El fundador de la empresa de software espía Intellexa ha manifestado su intención de apelar una condena impuesta por un tribunal griego. Esta condena se refiere a la obtención ilegal de datos personales en el contexto de una campaña de vigilancia masiva en el país.
El escándalo de espionaje, conocido como «Greek Watergate», implicó el hackeo de numerosos teléfonos pertenecientes a altos funcionarios del gobierno griego, líderes de la oposición, oficiales militares y periodistas. Este hackeo se realizó utilizando el software espía Predator de Intellexa, el cual puede infiltrarse en dispositivos iPhone y Android para robar registros de llamadas, mensajes de texto, correos electrónicos y datos de ubicación al engañar a la víctima para que haga clic en un enlace malicioso.
Reacciones y Consecuencias
Varias figuras prominentes del gobierno griego, como el director de la agencia de inteligencia nacional de Grecia y un alto asistente del Primer Ministro Kyriakos Mitsotakis, renunciaron tras las revelaciones sobre el hackeo de teléfonos de periodistas. Hasta la fecha, no se han condenado a funcionarios del gobierno en relación con esta vigilancia, lo que ha llevado a críticos a acusar al gobierno de Mitsotakis de encubrimiento.
Tal Dilian, fundador de Intellexa, fue condenado en febrero y sentenciado a ocho años de prisión. En una declaración reportada por Reuters, afirmó que no será un «chivo expiatorio».
Declaraciones de Tal Dilian
Independientemente de si Dilian es o no un chivo expiatorio, su comentario es la insinuación más directa de algún miembro de Intellexa respecto a que el gobierno de Mitsotakis autorizó los hackeos. «Creo que una condena sin pruebas no es justicia; podría formar parte de un encubrimiento e incluso ser un delito», declaró Dilian a Reuters. Además, expresó su disposición para compartir pruebas con reguladores nacionales e internacionales.
Dilian no respondió a la solicitud de TechCrunch para comentar sobre sus declaraciones. La embajada griega en Washington, D.C., tampoco respondió de inmediato al contacto de TechCrunch.
El fundador de Intellexa mencionó que tecnologías de vigilancia como Predator son generalmente vendidas solo a gobiernos, quienes son responsables de su uso legal.
El gobierno de EE. UU. impuso sanciones contra Dilian en 2024 tras descubrir que Predator había sido utilizado para espiar teléfonos de funcionarios y periodistas estadounidenses. Estas sanciones hacen prácticamente ilegal cualquier transacción comercial con Dilian y sus asociados sancionados.


