Células humanas logran jugar y aprender estrategias en ‘Doom’

Doom es un videojuego que requiere habilidad y puntería. Sin embargo, incluso las células humanas pueden aprender a jugarlo, a pesar de no tener manos ni ojos.

La empresa de biotecnología Cortical Labs ha enseñado a aproximadamente 200.000 neuronas humanas cultivadas en un microchip a jugar a este icónico título lanzado en 1993. Y no parece que lo hagan demasiado mal.

Las capacidades de las neuronas en el juego

De acuerdo con imágenes compartidas por el laboratorio, las neuronas pueden esquivar disparos y eliminar enemigos. Sin embargo, por ahora, no están preparadas para competir en ningún campeonato de deportes electrónicos.

Brett Kagan, director científico de Cortical Labs, comenta: «No tienen el nivel para los ‘esports’. Juegan como principiantes. A pesar de esto, pueden buscar enemigos y aprender con la experiencia, aunque su desempeño no se asemeje al de un humano».

Este no es el primer videojuego que las neuronas han aprendido a jugar. En 2022, Cortical Labs enseñó a 800.000 células humanas a jugar al clásico Pong, que implica deslizar una barra para devolver una pelota.

El proceso de enseñanza

El aprendizaje de las neuronas para jugar al ‘Pong’ tomó 18 meses. Para ‘Doom’, el laboratorio utilizó su computadora comercial CL1, que conecta neuronas vivas a un videojuego. Este proceso se completó en aproximadamente una semana.

Las neuronas humanas se cultivaron sobre un chip con electrodos que envían y registran señales eléctricas. El videojuego se conectó a este sistema mediante un nuevo software que traduce las acciones en la pantalla en patrones de estimulación eléctrica.

Cuando aparecen enemigos, el sistema envía señales eléctricas a las neuronas, las cuales responden generando impulsos. Estos impulsos se interpretan como acciones en el juego, como moverse o disparar.

Un sistema innovador

El CL1, anunciado en el Mobile World Congress de 2025, es un sistema híbrido que combina biología y electrónica. En lugar de circuitos de silicio, utiliza neuronas humanas que se obtienen de células adultas.

Una vez cultivadas, las células se colocan en el chip. Los electrodos permiten que el sistema se comunique con ellas. Sin embargo, esto no implica que las neuronas sean conscientes del juego.

El director científico de Cortical Labs explica que, aunque el sistema es biológico, su función es procesar información de maneras que no se pueden recrear con silicio.

Mejoras en el rendimiento

Para que las neuronas mejoren en ‘Doom’, se ajustan las señales eléctricas según el rendimiento. Cuando cometen errores, las señales cambian; cuando tienen éxito, se mantienen. Con el tiempo, las neuronas reorganizan sus conexiones para optimizar su desempeño.

Esto no les permite competir al nivel de un jugador experimentado, pero sí les proporciona la capacidad de defenderse.

Aplicaciones futuras

Más allá de jugar, los científicos creen que esta tecnología tiene potencial en medicina. Yoshikatsu Hayashi, investigador de la Universidad de Reading, menciona que este sistema podría ayudar en el desarrollo de un brazo robótico controlado por neuronas.

Andrew Adamatzky, de la Universidad del Oeste de Inglaterra, resalta que la capacidad de un sistema biológico para jugar a ‘Doom’ demuestra avances en la toma de decisiones en tiempo real.

El interés por esta tecnología trasciende los videojuegos. La Universidad de Milán estudia cómo las redes neuronales pueden procesar información al conectarse a sistemas informáticos. La profesora Stefania Corti enfatiza que esta integración ofrece oportunidades para investigar el aprendizaje y la plasticidad neural.

Ilustración de un hombre mayor con auriculares y chaqueta