Cellebrite, una empresa especializada en herramientas de hackeo de teléfonos, decidió suspender a la policía de Serbia como cliente. Esta medida siguió a las denuncias de investigadores de derechos humanos que afirmaron que las autoridades locales habían utilizado sus herramientas para vulnerar los teléfonos de un periodista y un activista.
Este caso es uno de los pocos ejemplos en los que Cellebrite ha cortado públicamente la relación con un cliente tras acusaciones documentadas de abuso. La empresa justificó su decisión al referirse a un informe técnico de Amnistía Internacional.
Denuncias en otros países
A pesar de estas acciones, Cellebrite ha reaccionado de manera diferente ante recientes acusaciones similares en Jordania y Kenya. En estos casos, la compañía desestimó las alegaciones y no se comprometió a realizar investigaciones.
Investigadores de The Citizen Lab de la Universidad de Toronto publicaron un informe que indicaba que el gobierno keniano utilizó las herramientas de Cellebrite para desbloquear el teléfono de Boniface Mwangi, un activista local, mientras este se encontraba bajo custodia policial. Además, en otro informe, se acusó al gobierno jordano de infiltrarse en los teléfonos de varios activistas utilizando las mismas herramientas.
Reacciones de Cellebrite
Los hallazgos de The Citizen Lab se basaron en la detección de una aplicación específica vinculada a Cellebrite en los teléfonos de las víctimas. Esta aplicación, previamente identificada en una base de datos de malware, estaba firmada con certificados digitales de la empresa.
Victor Cooper, portavoz de Cellebrite, manifestó que la compañía no responde a especulaciones y alentó a las organizaciones con preocupaciones basadas en evidencia a comunicarse directamente con ellos. Al abordar las diferencias con el caso de Serbia, Cooper afirmó que las situaciones son “incomparables” y que la “alta confianza” no equivale a evidencia directa.
Investigaciones y transparencia
Con respecto a las investigaciones en Jordania y Kenya, The Citizen Lab se comunicó con Cellebrite antes de publicar sus informes para otorgarle la oportunidad de responder. En respuesta al informe jordano, Cellebrite afirmó que cualquier uso justificado de sus herramientas en violación de derechos humanos resultaría en la desactivación inmediata, aunque no se comprometió a investigar el caso.
En el contexto del informe sobre Kenya, la compañía reconoció haber recibido la consulta de The Citizen Lab, pero no realizó comentarios al respecto. Los investigadores han instado a Cellebrite a hacer públicos los criterios específicos utilizados para aprobar las ventas a las autoridades kenianas.


