El FBI ha alertado sobre un aumento en los ataques de ‘jackpotting’ en los cajeros automáticos, donde los hackers han sustraído millones de dólares en efectivo. Estos ataques, que se han vuelto más comunes en los últimos años, han superado los 700 incidentes en 2025.
El famoso investigador de seguridad Barnaby Jack hizo historia en 2010 al hackear un cajero automático en la conferencia Black Hat, mostrando cómo se podía forzar a estas máquinas a dispensar grandes cantidades de efectivo.
Los métodos de los atacantes
De acuerdo con un boletín de seguridad del FBI, los delincuentes combinan el acceso físico a los cajeros automáticos con herramientas digitales. Utilizan llaves genéricas para abrir paneles frontales y acceder a los discos duros, además de malware que permite a los cajeros dispensar dinero rápidamente.
Un malware destacado es Ploutus, que afecta a diversos fabricantes de cajeros automáticos. Este software malicioso aprovecha el sistema operativo Windows, otorgando a los atacantes control total sobre la máquina.
Impacto y detección de los ataques
Ploutus opera atacando directamente al cajero automático, en lugar de las cuentas de los clientes, lo que permite operaciones de retiro de efectivo rápidas y difíciles de detectar hasta que se ha retirado el dinero. El FBI enfatiza que estas operaciones pueden completarse en cuestión de minutos.
Investigadores de seguridad han encontrado previamente vulnerabilidades en el software XFS, que es esencial para la comunicación entre los diversos componentes del cajero, como el teclado PIN y el dispensador de efectivo.


