Las redes sociales son un espacio donde la sociedad busca informarse. Entre ellas, X (anteriormente Twitter) se mantiene como una de las más influyentes. Un estudio con 4.965 perfiles analizó qué tipo de discursos se amplifican en esta plataforma.
Después de siete semanas de estudio, se concluyó que el feed algorítmico, ahora en manos de Elon Musk, tiende a favorecer contenido conservador y a alentar a los usuarios a seguir cuentas de orientación derechista. Este análisis fue publicado en la revista Nature y se realizó seis meses tras la adquisición de Twitter por Musk.
Impacto del Algoritmo en la Información
El estudio se llevó a cabo alrededor de un año antes del apoyo público de Musk a la campaña de Donald Trump. Esto ocurrió en un contexto de cambio ideológico en la plataforma, donde se modificó el código fuente que había permanecido intacto durante dos décadas. Durante años, se ha hablado de la “cámara de eco” y la “burbuja de filtro” en redes sociales, sugiriendo que los algoritmos podían ser sesgados. Este estudio proporciona evidencia más sólida que respalda estas teorías.
Mariluz Congosto, investigadora en análisis de redes sociales, declara que el estudio muestra que los intereses de la plataforma se alinean con las posiciones de Musk, quien promueve teorías controvertidas. Por su parte, Roland Hodler, profesor de Economía, comenta que el algoritmo de X “no es políticamente neutral”, ya que favorece más a activistas políticos que a medios de comunicación.
Resultados del Estudio
Se asignaron aleatoriamente usuarios de Estados Unidos a dos configuraciones: el feed algorítmico (“Para ti”) y el feed cronológico (“Siguiendo”). A través de una extensión de navegador, se analizó el contenido consumido por los participantes. Los resultados indicaron que los usuarios priorizaban temas típicos del Partido Republicano, como la inflación y la inmigración.
Los investigadores también notaron un cambio en la percepción de los usuarios respecto a las investigaciones penales contra Donald Trump y una postura más favorable hacia el Kremlin en el contexto de la guerra en Ucrania. Aunque se detectó una tendencia en el algoritmo, no se concluyó que este tuviera un efecto directo en las posiciones políticas de los usuarios.
Durabilidad del Efecto del Algoritmo
Desactivar el algoritmo no revertió los efectos observados; las publicaciones no regresaron a posiciones más liberales. Hodler explica que los usuarios que activan el algoritmo siguen expuestos a contenido conservador, incluso al desactivarlo. En España, la presencia de X es notable entre la clase política, donde muchos han construido su notoriedad pública en la plataforma.
Los ataques también se centraron en partidos políticos como Podemos, que promovieron una regularización extraordinaria de migrantes.
Reflexiones sobre el Sesgo de la Plataforma
Congosto sostiene que Twitter siempre ha tenido un sesgo, pero que este se ha transformado hacia uno más conservador desde la compra de Musk. A su juicio, las plataformas suelen alinearse con el poder, priorizando el negocio sobre la neutralidad ideológica.
El estudio encontró que los usuarios expuestos al algoritmo mostraban mayor interacción, lo que indica que el objetivo del sistema es mantener a los usuarios en la plataforma. Congosto enfatiza que el algoritmo selecciona contenido basado en su capacidad de generar actividad, sin importar la ideología.
Consecuencias en la Agenda Pública
El análisis muestra que el algoritmo prioriza contenido político, amplifica cuentas de activistas conservadores y disminuye la visibilidad de medios tradicionales. Esto podría afectar la pluralidad de voces en la esfera pública. Raúl Magallón, experto en desinformación, señala que la discusión va más allá del sesgo ideológico, apuntando a una transformación en cómo se construye la agenda pública.
Finalmente, advierte que estamos viendo un cambio de la agenda mediática a la agenda algorítmica, lo que podría tener implicaciones significativas para el futuro del debate público.


