La empresa de chips de inteligencia artificial, Cerebras Systems, ha anunciado una importante recaudación de fondos. Recientemente, la compañía logró reunir $1,000 millones a una valoración de $23 mil millones, lo que representa un aumento casi triple desde la valoración de $8.1 mil millones que había alcanzado hace seis meses.
La ronda de financiamiento fue liderada por Tiger Global, aunque una parte significativa del capital provino de uno de los primeros inversores de la empresa: Benchmark Capital. Este destacado fondo de Silicon Valley invirtió al menos $225 millones en la última ronda de Cerebras, según fuentes cercanas al acuerdo.
Inversión y Antecedentes de Cerebras
Benchmark Capital realizó su primera inversión en Cerebras en 2016, liderando la ronda de $27 millones en su Serie A. Dado que Benchmark mantiene sus fondos por debajo de $450 millones, se establecieron dos vehículos, ambos denominados Benchmark Infrastructure, específicamente para financiar la inversión en Cerebras.
Por el momento, Benchmark ha declinado hacer comentarios sobre la transacción. Sin embargo, lo que distingue a Cerebras es la escala física de sus procesadores. Su chip insignia, el Wafer Scale Engine, anunciado en 2024, mide aproximadamente 8.5 pulgadas por lado y contiene 4 billones de transistores en un solo trozo de silicio.
Innovaciones Tecnológicas y Futuro de Cerebras
Este diseño permite contar con 900,000 núcleos especializados trabajando en paralelo, lo que facilita el procesamiento de cálculos de inteligencia artificial sin necesidad de transferir datos entre varios chips, un gran inconveniente en los clústeres de GPU convencionales. Según la empresa, su arquitectura permite que las tareas de inferencia de IA se ejecuten más de 20 veces más rápido que los sistemas competidores.
El financiamiento llega en un momento en que Cerebras, con sede en Sunnyvale, California, está ganando impulso en la carrera por la infraestructura de IA. El mes pasado, Cerebras firmó un acuerdo a varios años por más de $10 mil millones para proporcionar 750 megavatios de poder de computación a OpenAI.
Esta asociación, que se extenderá hasta 2028, tiene como objetivo ayudar a OpenAI a ofrecer tiempos de respuesta más rápidos para consultas complejas de IA. Cabe destacar que el CEO de OpenAI, Sam Altman, también es inversor en Cerebras.
Desafíos y Perspectivas de IPO
Cerebras afirma que sus sistemas, construidos con chips diseñados específicamente para la inteligencia artificial, son más rápidos que los chips de Nvidia. Sin embargo, la ruta hacia su salida a bolsa se ha complicado por su relación con G42, una firma de IA de los EAU que representó el 87% de los ingresos de Cerebras en la primera mitad de 2024.
Los vínculos históricos de G42 con empresas tecnológicas chinas provocaron una revisión de seguridad nacional por parte del Comité de Inversión Extranjera en Estados Unidos, lo que retrasó los planes iniciales de IPO de Cerebras. A finales del año pasado, G42 fue retirado de la lista de inversores de Cerebras, despejando el camino para un nuevo intento de salida a bolsa.
Cerebras se está preparando para su debut público en el segundo trimestre de 2026, según Reuters.


