Salir a la calle con el teléfono móvil se ha convertido en un acto habitual. Sin embargo, muchas personas cometen un error común de ciberseguridad al dejar el wifi y el bluetooth encendidos. Este descuido expone nuestros dispositivos en lugares concurridos, como centros comerciales y cafeterías.
En estos espacios públicos, las conexiones inalámbricas buscan redes activas continuamente. Esto facilita que otros usuarios detecten nuestro móvil y accedan a información sensible, como contraseñas y mensajes privados. Aunque tener estas funciones activas no representa un peligro inmediato, aumenta considerablemente el riesgo de que un dispositivo no autorizado interactúe con el nuestro o que accedamos a puntos de conexión fraudulentos.
Riesgos del bluetooth y wifi encendidos
Es recomendable apagar el bluetooth una vez que terminemos de usarlo con auriculares o altavoces. El Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe) advierte sobre el ‘bluesnarfing’, una técnica que aprovecha vulnerabilidades en los protocolos de emparejamiento para acceder a archivos y datos en teléfonos vulnerables. Dado que esta conexión puede extenderse hasta 15 metros, los riesgos aumentan en espacios llenos de gente.
Además, este tipo de ataque puede pasar desapercibido. Si notas bloqueos inesperados en el teléfono, mensajes enviados sin tu consentimiento o un consumo inusual de batería, revisa tu dispositivo. En caso de detectar movimientos bancarios o inicios de sesión no autorizados, es crucial contactar a tu banco de inmediato.
Precauciones al usar wifi
Por otro lado, mantener el wifi encendido significa que el dispositivo busca constantemente nuevas redes. Los ciberdelincuentes pueden aprovechar esto para crear redes abiertas o puntos de acceso fraudulentos con nombres similares a los de lugares legítimos. Detrás de una red que parece confiable, puede haber un atacante que busque interceptar credenciales o información financiera.
Por ello, es recomendable verificar el nombre de la red con el personal del establecimiento antes de conectarse. También se sugiere evitar realizar operaciones bancarias o enviar información sensible a través de redes públicas. Al igual que con el bluetooth, es mejor desactivar el wifi al finalizar la conexión.
Finalmente, se aconseja actualizar siempre el sistema operativo del móvil, revisar y limitar los permisos de las aplicaciones, y utilizar una VPN para cifrar el tráfico en internet.



